1.- Señala quién es el narrador de esta historia, con qué propósito la cuenta y en qué momento de la misma nos encontramos.
El narrador de esta historia es una mujer llamada Ángela Carballino que tiene el propósito de contar al lector su historia, o más bien, la historia del sacerdote don Manuel y como su vida se entrelazó con la suya. En el principo del relato nos encontramos con Ángela después de la muerte de don Manuel, algo que es posible suponer ya que el autor usa el pasado referiéndose a don Manuel, “San Manuel Bueno, que fue en ésta párroco” (Unamuno, p.439) y revelando que está en el proceso de ser beatificado, que normalmente empieza después de la muerte del santo. Después de la introducción, la historia empieza con la niñez de la protagonista y sus primeros impresiones de don Manuel.
2.- Resume los datos que aporta Ángela Carballino, como personaje, acerca de si misma.
El padre de Ángela murió cuando todavía era muy jóven, así que ahora llama a don Manuel su verdadero “padre espiritual” (Unamuno, p.439). Siendo que su padre le había dejado unos cuantos libros, ella los leyó cuando era niña, descubriendo que tiene una buena fantasía y que es muy curiosa (Unamuno, p.442). En cuanto a don Manuel, Ángela lo quería desde su niñez, como los otros niños. Otro rasgo importante de Ángela es su fe. Cuando era el tiempo para regresar a la aldea, ella estaba “ansiosa de conocerle” a don Manuel y de ponerse bajo su protección para que él le marque el “sendero” de su vida (Unamuno, p. 442). Esto señaliza que Ángela cree en Dios y confía en don Manuel, hasta poniéndo su propia vida en sus manos.
3.- Explica qué elementos caracterizan a Manuel Bueno como personaje, tanto sus rasgos físicos como los psicológicos. Indica cómo el ejemplo de Perote sirve para corroborar todo lo dicho.
En el principio de la historia, don Manuel parece tener treinta y siete años, con un cuerpo alto, delgado y erguido, llevando la cabeza como la montaña de la Aldea de Valverde lleva a su cresta y los ojos azules y profundos como el lago (Unamuno, p.440). Tiene una voz “de milagro”, comparable con la de Nuestro Señor Jesucristo (Unamuno, p.446) y sus palabras son dulcemente autoritarias (Unamuno, p.444). Sus rasgos psicológicos son su “agudeza mental” y su “talento” (Unamuno, p. 443) y, igualmente importante, su capacidad para ganarse los corazones y la fe de la gente y poder mirarles al corazón con un simple vistazo (Unamuno, p.440). El ejemplo de Perote sirve para respaldar sus rasgos psicológicos ya que don Manuel convence a Perote que reconozca al hijo de su antigua novia como el suyo, aunque no lo era. Es descrito que Perote era escéptico y no quería hacerlo, pero que don Manuel le dijo algunas palabras que le hicieron pensarselo. Esto enseña que la voz de don Manuel y el poder de sus palabras autoritarias cambiaron a Perote y su talento de mirarles a la gente al corazón le ayudó hacer la mejor decisión posible en cuanto a quién la hija de tía Rabona debería casarse con para hacerse feliz a si misma y a su marido.
4.- Señala los paralelismos que se dan entre don Manuel y Jesucristo. ¿Cuál es la frase del sermón de Viernes Santo que más cracteriza al párroco? ¿Qué papel juega aquí Blasillo el bobo?
Las palabras y acciones de don Manuel coinciden frecuentemente con las palabras o acciones de Jesucristo, dándole una santidad, una religiosidad, que transcende todo lo que un sacerdote común sería. Primero, cuando el pueblo oye su voz, es como si oyeran la voz de Jesucristo (Unamuno, p.446), después, la madre de don Manuel llama “¡Mi hijo!”, que es otro paralelismo entre don Manuel y Jesucristo, cuya madre María hizo la misma exclamación. También usa palabras que Cristo usó, alude a hechos en la vida de Jesus hablando de su propia vida (el desierto y la tentación del diablo) y su transfiguración al predicar en el altar es comparada con la transfiguración de Jesucristo en el monte Tabor.
La frase del sermón de Viernes Santo que más caracteriza a don Manuel es “¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?” (Unamuno, p. 445). Aunque debería ser el hombre que más cree en Dios a causa de su posición como sacerdote de la aldea, resulta que duda a Dios y no cree en el, así que es verdad que Dios le ha “abandonado”. Blasillo el bobo representa al pueblo y a su fe. Blasillo no es inteligente en comparación con la gente de la aldea, mientras que la gente de la aldea es menos inteligente que la gente viviendo en las ciudades, como lo mantiene Lázaro. Es descrito que “el pequeño rescoldo de inteligencia” de Blasillo se encendía a causa de don Manuel, un hecho que es comparable con el efecto que tiene don Manuel en la fe de la gente del pueblo.
5.- Indica qué sucede durante el rezo del Credo en la iglesia y cómo interpreta los hechos la narradora muchos años después.
Durante el rezo del Credo en la iglesia, parece que todas las voces se unieran con la voz de don Manuel y cuando llegan a la parte de “creo en la resurrrección de la carne y la vida perdurable”, la voz de don Manuel se hunde en el lago y en las voces del pueblo, volviéndose inaudible. Cuando eso pasa, Ángela describe que oye las campanas de la villa sumergida en el lago, la villa de los muertos. Años después, Ángela interpreta los hechos comparándolos con el viaje de Moíses, que guió a su pueblo a la tierra prometida sin ser admitido a ella él mismo. Significa que Ángela piensa que don Manuel podía guiar al pueblo hasta un cierto punto, al de la vida eterna, pero que él y el hecho que no creía en Dios no le dejaron decir o creer estas palabras que en su boca hubieron sidos mentiras.
6.- Resume cuál es la actitud de don Manuel ante la ociosidad.
Don Manuel se opone a la ociosodad, diciendo que lo peor es pensar ocioso, pensar en cosas que uno no puede cambiar o pensar en cosas que uno ha hecho y que ya han pasado. Mantiene que pensar sin un cierto propósito es muy malo y que la gente debería pensar prácticamente y les dice “a lo hecho pecho”, queriendo expresar que hay que aceptar lo que uno ha hecho y no perderse el tiempo con remordimientos o pensamientos inútiles. Tiene esta opinión extrema ya que él mismo no puede dejarse pensar ocioso, no se puede dejar que sus pensamientos se centraran en el hecho que no cree, que la vida no es perdurable y que todo lo que él predica y vive es una mentira.
7.- Indica cómo actúa don Manuel para consolar a la viuda y, después, al titiritero que pierde a su esposa.
Cuando la viuda le dice a don Manuel que quiere seguir a su marido fallecido, el sacerdote le mandó suavemente que confíase el alma de su marido a Dios y que no tendría sentido matarse para seguirle. El titiritero, lleno de tristeza a causa de la muerte de su mujer, es consolado de una manera similar por don Manuel. Lo más importante para esta gente era saber y creer que los muertos estaban en el cielo con Dios y que un día, ellos pudieran reunirse con ellos en el cielo. Don Manuel los consuela de esta manera, convinciéndoles que los recién muridos se hallan con Dios.
8.- Señala cuál es la actitud de don Manuel ante la soledad y de qué manera condiciona el amor del párroco por su pueblo.
Don Manuel teme la soledad y la evita, intentando estar con gente todo el tiempo, no queriendo pasar ni un día en soledad. Vive su vida para su parroquía, ayudando a la gente y estando parte de sus vidas, “mezclándose en tareas y en las diversiones de todos” (Unamuno, p.452) para huir a si mismo. Don Manuel condiciona el amor del párroco por su pueblo enfrascarsiéndose en la vida del pueblo, en actividades físicas, solucionando problemas y salvándole el alma al pueblo para salvar su alma propia.
